Impresionado y a la vez eclipsado por el señor jorge Manrique, hice mis propias 40 coplas hace dos años (por estas fechas inicie la empresa) que acabe en dos meses.
40 coplas que, en vez de ser una elegia como las son las de mi maestro, son versos de amor con un pesadisimo pesimismo.
Les titule "coplas en efeme" (efeme, seudonimo de la chava que me gustaba), pero ahora solo son un atavio mas de mi obra poetica.
Esta truncado, desde la primera a la tercera y de la vigesima a la tetragesima, para que no ocupara tanto espacio (y obviamente, dudo que lo leyeran ;))
Los ladridos de los perros
cantandole al anochecer
hecen evocar
a tus ojos como luceros
que miro hasta desfallecer
y antes de llorar
a los cúmulos de rosas
que el florista no ah de vender
hasta mañana
y las ropsas rotas por promesas
que con el tiempo no pueden vivir
y puede hacerse nada
V.
todos los dias pienso en ti
y no dejo de preguntarme
¿tendrá novio,
sentirá lo que yo por ella sení
estará durmiendo, tendrá hambre,
tendrá frio?
No dejod e resguardarte
como un ejercito nocturno
que sin cesar
resguarda el sol prenaciente,
hasta el añejop del vino
crepuscular
VI.
De noche eres la persona
a la cual conocer puedo,
hablarle al oído
y regalarle la corona
de la mujer que más quiero,
compartiendo
lo vivido y anhelado,
do tu quieras que vaya, iré,
pues es noche,
y cuando yo haya despertado
te irás de mi, y llorará
sin que ella escuche
VII
Puesme lastima el corazón
Al pensar si me has amado
O si ahora me amas,
O si fue o no tu intención
Ver la lesion que me has causado
O si me dejaras
Con el corazón lacerado,
Con una tizona en le pecho,
Por haber amado,
Quiero buscarte a mi lado,
Se que cosas iditoas he hecho
Y me han dolido
VIII
¡Y qué gran dolor se desata
siempre, al intentar recordar
lo vivido!
Un recuerdo no mata,
porque no puede cortar
al ser vivo,
pero injuria como la daga,
hiere sin poder matar del todo
y sin poder saber
si lo que hoy o mañana haga
pueda infundirme el miedo
que pueda doler
IX
Eres lo etereo de un stil nuevo
eres m{as dolce que la ambrosía,
y la sal juntas,
sozonas el placer vivo
y de cantar y esribir poesía:
pero a estas metas
es donde un hombre com{un llega,
empero, el poeta se adentra más
al espiritu,
se exala el trinfo, que entrega
mi musa, y tal recompensa
se saber que eres tu
X
Te pensé y no te puedo olvidar,
queiro retenerte como un inclito
recuerdo;
tu gusto por a veces caminar,
tu amor al Paraclito,
el Dios amado,
tu belleza la andar,
tu imborrable rostro en mi mente,
¡ojalá que mañana
no te haya podido olvidar
por no verte!
XI
el dolor no deja la humano
y ers la mas humana al vivir:
aunque no hayas hecho algo malo
del dolor que puedes sentir
por ser humano,
y los clamores de lo alto
son los mismos clamores abajo
¡qué funesto
el saber que lo que cuento
solo abra el dolor viejo
que habia sanado!
XII
Extraño todas tus facciones
tus pupilas cafés
¡que hermosas son!
extraño tus pestañas,
y todas tus gesticulaciones
¡tan bellas son!
y tus labios tan brillantes
con los que muestras tu risa,
miedo, tristeza,
y tu perfecta piel, tan cegante
como el hálito en brisa
igual tu sonrisa brilla
XIII
A tu parecer, solo eso reconozco,
si lo has pensado asi una vez al menos
te equivocas:
sé más de ti que el barroco
hombre a quien tu amas,
quien tu evocas,
con quien vos abrís las alas,
ser barroco al cual bendigo
no suframos
ya que todas las personas
recibimos el castigo
en nuestras manos
XIV
Estoy aquí para exaltarte,
para contarte historias
y acerte creer
lo que tu me has enseñado de arte,
el captar el ala de las vidas,
el buen ver,
la elegancia, la sutileza,
el dandismo con que hablas,
todo eso sirve
para enamorarme de tu belleza
y preguntarme mil veces si me amas,
toda tu eres arte.
XV
Pareciese que la hermosura
se esconde y vuela como un buho,
mas el alma
siempre es bella, y perdura
aun más que el diamante atesorado;
y la obra creada
puede vivir, o tal vez se pierda
¡No es como el alma, está hecha de ella!
por ello mi alma,
más dura que cualquier guijarro
te la ofrezco remachada,
en este poema
XVI
Me mato al pensar y creer,
y no sé que pasará
o si estarás bien
si no soy quien debo ser
o si tu alma sanará;
se que mienten
se que tu no me engañarías
tal vez algun dia sea tu niño,
o tu maestro
y estaré ahí, tu lo sabrás,
oirás el bello sonido
del argento
XVII
Te levantas de tu lecho,
tomas tus sandalias
y tropiezas
sangras, y deseas no haberlo hecho,
que alguien te escuche anhelas,
las lágrimas
que derramas en tu vientre
porovocan evocarte
buenos momentos
y deseando por mal la muerte
por bien olvidarme
para siempre
XVIII
Citlalcoatl, lammado del alma
madre, naturaleza de ébano,
del más negro,
de lo que veo en la loma
tu lo vez en el bermejo,
el más rojo,
y yo recuerdo tus labios
y tu recuerdas los bocetos
que te he mostrado
¡Qué faustos sentimientos,
qué hermosos cimientos
de que he amado!
XIX
Viendo el áureo viento,
sintiendo el argeno sonido,
estas pintada:
de oro tu castaño cabello,
y de plata tu demás cuerpo,
derrumbada,
eres tanto como Penélope,
sólo que nunca esperada
y siempre amada
¡Ea pues! seré como Homero
escribiendo esta bien terminada
hoja de poema
j. Brandon (ADAMAS) 2008