Prefacio: Brandon, el dueño de este blog, despues de verse ante una vida enchida de desilusiones, deja al arte de la pintura por un lapso del cual ahora se arrepiente.

Toma su libreta, que renueva cada mes y tiene por obligacion llenarla, y escribe su primera obra del año:

Tinta Azul

Exacerba la tinta cuyo color no sea negro para una persona como yo. No soy caligrafo, pero escribo en cursiva.

 En la antigua China, donde se producia la seda y se inventaba la polvora, la tinta era cuestion imperial. Ellos (ellos, puesto que la mujer rara vez tomaba un papel trascendental) intentaron, como todos nuestros semejantes, capturar el color del cielo, el mar, los caracoles, e inclusive, algunos , generalmente los mas osados, de los dioses. Nunca nadie lo logro. Obviamente, los colores eran bellos, salvo el negro marfil, porque, incluso en esas epocas era considerado un color insulso, y pese a estar relacionado con todo, los hombres, que alguna vez parecieron monos peludos,y ora llegaron a  ser pequeños hombres con ojos razgados, parecian volver a sus pasos cada momento, titubean, siguiendo u8n imperioso, o mas bien impuesto, vaiven, que ahora es conocida como hambre y como hambruna. Pero lo mas impresionante, aquellos pasos prescindieron el color, surgiendo asi las primeras gentes artificiales.

Gracias, Angel, Caravaggio, un calìgrafo a su manera, un Dios, un fisico, que dijo (o si no dijo, penso) que el negro era demasiado insigne para ser plasmado  de forma que no fuera una letra, un fondo, una sombra, una uva podrida en la mano de Baco. Sigo sus pasos,eso es obvio , pero prefiero seguir los del verdadero Dios Leonardo. Aunque, cuando no queda un boligrafo mas que azul, hasta el mismo0 Homero seguiria las lineas del mar y el cielo, por medio de su equivalente fisico-imaginario.

Epilogo:Brandon encuentra el camino,