La segunda parte del poema tan maldito y tan querido por mi, dedicado esta vez a los poetas de la segundo mitad del siglo XIX, a los poetas malditos.

Simbolismo (principio)

II.

Si me enseño el mal Baudelaire algo

Es que dios nos creo

Y trismegisto* nos crió,

Hago lo que hago, y miento en lo que digo

Malditos sean, poetas infelices

Por decir siempre la verdad

Serán condenados por ello

Toda la eternidad

Si Rimbaud nos salpicó de tristeza

Y Verlaine nos hizo pagar

Verán que el amor es la mas grande aspereza

Tan dolorosa que a ella nunca podrá llegar

Sobre los ojos que me miran

Yo los miro con disimulo

Para violarlo con los ojos

Y asesinarlo en un futuro.

Pobres poetas, que dieron su vida

A la literatura

Tuvieron que pagar con su vida

Su inocente aventura

Si no fuesen amantes

El público los abrigaría

Con las alas de los Ángeles.

*Hermes trismegisto, la personificación griega del dios egipcio Tot, símbolo de al alquimia y del esoterismo, significa: “Hermes 3 veces mas grande” (nota mía)